CENTRO ATLÁNTICO DE ARTE MODERNO (CAAM)

El Centro Atlántico de Arte Moderno, dependiente del Cabildo de Gran Canaria, fue inaugurado el 4 de diciembre de 1989. Desde su primer texto programático el CAAM ya manifestaba su firme voluntad de aunar 2 líneas de acción institucional en la vida cultural de la sociedad canaria: la de constituirse en un Centro de Arte, en un lugar que recoge y difunde mediante sus diversas actividades los debates artísticos más recientes; y a la vez, erigirse en Museo de Arte Contemporáneo que aspira a convertirse en un referente ineludible de nuestra memoria histórica mediante la formación de una colección permanente.

Hasta el momento el aspecto más destacado y público de este Centro ha sido el de su programación de exposiciones temporales y de seminarios y cursos que giran, generalmente, en torno al tema central de nuestro mestizaje cultural atlántico. El concepto de tricontinentalidad, como espacio de cruce de culturas entre los tres continentes: Europa, África y América, que orienta el proyecto global del CAAM como Centro de Arte también es el eje vertebral de su colección.

En la memoria que se realizó en su momento se expresaba “...el deseo del Cabildo de Gran Canaria de dotar a la Isla de un nuevo museo vivo y dinámico que sirva de cobertura a las necesidades de las Artes Plásticas y sea también un Centro de animación socio-cultural...ha de ser un ente vivo y dinámico a base de exposiciones temporales de carácter rotativo y dinámico que tenga fondos permanentes del museo perfectamente codificados y ordenados...”

Con estos objetivos se realizó la construcción del actual Centro Atlántico de Arte Moderno en la calle Los Balcones nº 11, en el histórico barrio de Vegueta, en un solar de 935’70 metros cuadrados. Siguiendo las ordenanzas aplicadas al centro histórico de Las Palmas de Gran Canaria el edificio solamente podía constar de un sótano, dos plantas y un ático, con una fachada principal del siglo XVIII que había que respetar.
Las necesidades a cubrir y que se le indicaron a don Francisco Javier Sáenz de Oíza para su proyecto arquitectónico fueron:

  • Tres plantas de exposición
  • Biblioteca-Centro de Documentación
  • Despachos y oficinas
    • Almacén-depósito de obras de arte
    • Restaurante – Cafetería
    • Tienda
    • Complementos necesarios

Con este encargo se alzó el actual edificio de Los Balcones nº 11, cuya superficie total construida es de 3.682’14 metros cuadrados.

Actualmente, y después de recuperado y rehabilitado, es el edificio anexo, sito en Los Balcones nº 9, el que da cabida a los despachos, oficinas y taller de restauración además de 3 salas de exposiciones habilitadas para obras de arte de pequeño formato, así como para otro tipo de exposiciones: fotografía, arquitectura, diseño..., lo que se presta a que dichos espacios puedan albergar muestras de otras instituciones que acuden a este centro solicitando colaboración.

Bajo esta fórmula el CAAM ha albergado diversas exposiciones organizadas en colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos. También la exposición “La Otra Mirada”, una propuesta de creadores grancanarios, que reivindican una nueva artesanía, organizada por la Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (FEDAC) en colaboración con el proyecto Leader II de la Comunidad Europea, así como la exposición de los trabajos realizados por los becarios del Centro Canario de Diseño Integrado (CCDI) perteneciente al Instituto Tecnológico de Canarias, S.A. (ITC) de la Consejería de Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, entre otras.

Con estas colaboraciones el CAAM cumple uno de los objetivos para los que fue creado: constituirse en un Centro de Arte que recoja y difunda los debates artísticos más recientes siendo motor dinamizador de la vida cultural de la sociedad canaria.

El espacio expositivo de San Antonio Abad, anexo al CAAM, se inauguró en mayo de 1999 después de ser remodelado y se destina a la investigación, análisis y difusión de la última creación plástica de artistas que trabajan en Canarias. Esta tarea de difusión del trabajo artístico de Canarias, principalmente del arte joven y emergente, permitirá a este Centro consolidar una extraordinaria herramienta de trabajo a todas luces beneficiosa para la sensibilidad propia de la tradición artística canaria.

A lo largo de estos años el CAAM ha desarrollado una importante labor de producción de muestras. Más de un centenar de exposiciones forman parte ya del imaginario del centro entre las que merecen destacarse proyectos como El Surrealismo entre Viejo y Nuevo Mundo; Artistas Rusos Contemporáneos; Hacia el Paisaje; Desplazamientos; Africa Hoy; El Museo Imaginado; Automatismos Paralelos; Historia Natural. El Doble Hermético; Voces de Ultramar; Millares; La Vanguardia Rusa; Los Géneros de la Pintura; Otro País. Escalas africanas; Miguel Martín; Herejías; Expresionismo Alemán; Óscar Domínguez; Cuba Siglo XX; Gaceta de Arte; De Juan Hidalgo; Islas; Trasatlántico; Juan Ismael; Forjar el Espacio; A Rebours; Convergencias/Divergencias; Aires: Luces y sombras en Las Palmas de Gran Canaria; Máquinas; El Arte Abstracto y la Galería Denise René; Rumbos de la Escultura Española; Arquitectura Radical; Mesoamérica; La Colección – la muestra más visitada de nuestra historia, con más de dieciocho mil entradas – o Dokoupil. Cuadros de Vela. Paralelamente el centro ha desarrollado una intensa labor de difusión y análisis a través de cursos y seminarios que han hecho de su gestión un referente ineludible en su entorno.


LA COLECCIÓN Y EL NUEVO ESPACIO EXPOSITIVO DEL CAAM


La Colección del Centro Atlántico de Arte Moderno es fruto de más de cincuenta años de coleccionismo público en Canarias. A principios de la década de los cuarenta comienzan a aparecer en la prensa insular los primeros artículos reclamando para Las Palmas de Gran Canaria un Museo de Bellas Artes que sirviera de estímulo en el desarrollo de las artes en un momento tan difícil como la posguerra. En los años cincuenta el Cabildo Insular de Gran Canaria pone en marcha un plan de museos que se traduce en la apertura de la Casa de Colón, espacio en el que se van a depositar los primeros depósitos y fondos públicos y en donde se van a desarrollar las primeras muestras expositivas patrocinadas desde la institución insular.

En los años sesenta, pero especialmente a partir de la década de los setenta, el Cabildo Insular amplía sus fondos a través de adquisiciones entre las que merecen destacarse la del Fondo Martín Vera que habría de convertirse en uno de los pilares básicos de su colección. Junto a estas adquisiciones, la incorporación de obras procedentes de exposiciones temporales contribuye a dotar a esta colección de testigos únicos en la producción artística canaria de los años setenta y ochenta.

La Colección del Centro Atlántico de Arte Moderno se articula a partir del depósito de una parte significativa de los fondos de arte del siglo XX que posee el Cabildo Insular de Gran Canaria realizado en 1989, cuando se inauguró el museo. Las primeras obras con las que contó esta Colección eran piezas de artistas canarios de los años 30 y 40 vinculados a la conocida Escuela de Artes Decorativas de Luján Pérez. José Jorge Oramas, Plácido Fleitas, Eduardo Gregorio, Felo Monzón y Santiago Santana estaban en el lote entregado por el Cabildo junto a obras de otros creadores, también del archipiélago, de los años ochenta y noventa, procedentes de exposiciones realizadas en la Casa de Colón y en la Sala San Antonio Abad.

Una de las premisas iniciales del CAAM fue articular su propia colección en torno al grupo El Paso. Adquisiciones de piezas de Manolo Millares y de Martín Chirino, así como de otros representantes del informalismo como Saura, Genovés, Canogar, Viola o Serrano aportaron a la Colección un punto de partida sobre el que articularse. En este contexto también se incluye la obra de César Manrique.

Las exposiciones desarrolladas en el museo en la década de los noventa, apoyadas en la tesis fundacional del CAAM de la Tricontinentalidad –el CAAM persigue el diálogo abierto con el resto del mundo, especialmente con los continentes africano, americano y europeo, ya que la cultura canaria es, en gran medida, producto de esta relación tricontinental- abrieron los fondos del museo al arte creado en África y Latinoamérica. Con la intención de poder mostrar desde Canarias los movimientos y personalidades más significativos que brotaban en esas latitudes, el CAAM adquiere algunas de las piezas expuestas en sus salas. De esa década son las adquisiciones de obras de los africanos Willie Bester, Dakpogan, Sokari Douglas Camp y Billi Bidjoka, entre otros, y de los latinoamericanos Kcho, Marcos Lora Read, Manolo Ocampo, Miguel Rio Branco, Santiago Rodríguez Olazábal, Severo Sarduy, Jesús Soto, José Ángel Toirac, Marcos Ricardo Barnatán, Korda, Marc Latamie, Roberto Matta y Manuel Mendive, por citar tan sólo algunos ejemplos.

Al mismo tiempo se inicia una dinámica de adquisiciones de periodos y autores no suficientemente representado como el arte español de los últimos años. Así, obras de Carlos Alcolea, José Manuel Broto, Miguel Ángel Campano, Alberto García Alix, Ferrán García Sevilla, Luis Gordillo, Pello Irazu, Francisco Leiro, Pablo Palazuelo, Guillermo Pérez Villalta, Manolo Quejido, Adolfo Scholosser, José María Sicilia, Cristina Iglesias y Juan Muñoz, entre otros muchos, comienzan a formar parte de la Colección del CAAM.

La reapertura de la Sala San Antonio Abad abre una nueva dinámica en la colección incorporando los últimos valores de la producción plástica insular.

En el año 2002 colección del Centro Atlántico de Arte Moderno emprende un proceso de reflexión y toma en valor que motiva la adquisición de la colección privada más importante del archipiélago: La Colección APM, integrada por más de mil seiscientas obras, muchas de ellas claves en el desarrollo de los movimientos culturales canarios de los últimos treinta años. Instalaciones, esculturas, obras sobre soporte fotográfico e infográfico, obra gráfica, arte postal, además de proyectos expositivos y documentos de archivos hemerográficos y catálogos, completan el espacio que se abría entre el arte del grupo El Paso y la creación en España de los años noventa. Son especialmente relevantes los artistas vinculados a los núcleos madrileño, valenciano y sevillano. Creadores como Miquel Navarro, Broto, Guillermo Pérez Villalta e históricos del arte conceptual español como Esther Ferrer o Nacho Criado se encuentran en el lote de APM. La presencia de autores centroeuropeos, como los ligados a los grupos de Colonia y Berlín –Walter Dahn y Schmalix, entre otros- o artistas como Scholte o Andreas Schulze, es también digna de mención en esta vasta adquisición.

También en el año 2002 el CAAM adquirió la Colección Memoria del papel a la Galería Leyendecker: 48 obras originales sobre papel y lienzos de autores claves de los años ochenta y noventa centroeuropeos como son Dokoupil, Kever, Baechler, Roberto Cabot, George Condo, Kippenberger, Longobardi, Mosbacher o Penck se integran de este modo en la Colección del CAAM. A estas últimas adquisiciones deben sumarse las compras y encargos realizados en los últimos meses a artistas emergentes como Miguel Ángel Pascual, Pipo Hernández Rivero, Julio Blancas o Palenzuela.

La Colección se inauguró en noviembre de 2002 y representó un enorme esfuerzo público por conservar, custodiar y exhibir un patrimonio único en el archipiélago. Una colección que refleja como ninguna otra los procesos que han conformado la historia del arte en el archipiélago. Una historia europea y atlántica, con implicaciones latinoamericanas y africanas. Una colección pues única que presentamos en un museo ampliado. Con motivo de la presentación de la colección el Centro Atlántico de Arte Moderno abrió un nuevo espacio expositivo en un inmueble anexo al museo situado en la calle Los Balcones nº 13. Este nuevo espacio con tres salas de exposición que se enmarcan en el proyecto original de Francisco Javier Saénz de Oiza para el CAAM, aportan al museo un veinticinco por ciento más de capacidad expositiva. La remodelación de este inmueble nos ha permitido asimismo contar con una nueva y atractiva tienda-librería con acceso directo a la calle Los Balcones y un nuevo depósito para obras de arte con más de seiscientos metros cuadrados de capacidad de albergue.