SINOPSIS DE LA PONENCIA
La magia del cine... Una frase hecha, pero ¿y si fuera literalmente cierta? El cine fantástico puede no serlo tanto por sus argumentos como por sus mecanismos artísticos, estéticos y visuales, e incluso por la propia maquinaria cinematográfica.
Es posible que algunos directores y productores hayan utilizado el cine como una forma de Alquimia, en la que el poder de la imagen ejerce una fuerza mágica de sedución y transformación, cuyos fines no son tan evidentes como parece.
De Kenneth Anger a David Lynch, de Murnau y Albin Grau a David Cronenberg, de Edison a Jan Svankmajer, de Buñuel a Terry Gilliam, de Leni Riefensthal a Alejandro Jodorowsky, de Natacha Rambova a George A. Romero, de Erik Jan Hanussen a Luciano Berriatúa, de Dreyer a George Lucas, de Lang a Greenaway, etc., etc...
Hay una línea discontinua pero firme de creadores cinematográficos que han ejercido el cine fantástico, y el cine en sí mismo, como un espectáculo secreto lleno de signos esotéricos, símbolos arcanos y técnicas mágicas, capaces de influir en la realidad o, al menos, en la percepción de la realidad de los espectadores.
Descubrirlo y discutirlo, analizarlo y disfrutarlo, es el objetivo de mi exposición.